La urgencia que dispara esta problemática obligó a Buenos Aires a actualizar su propuesta general, la tercera en lo que va de la gestión de Pro; El documento muestra el abanico de soluciones, desde ahora hasta 2050.

Los efectos se sienten de manera inequívoca: temperaturas en ascenso, más olas de calor, y precipitaciones más frecuentes e intensas.

Lejos de ser parte del argumento de una película de Hollywood que plantea fenómenos grandilocuentes con la ayuda de efectos especiales de última generación, la urgencia que dispara el cambio climático en las ciudades, responsables del 70% de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEIs), resulta inmediata. Y Buenos Aires, como tal, no es ajena a su impacto.

Para liderar la batalla contra esta problemática global, la Ciudad redefinió su Plan de Acción Climática (el tercero en lo que va de la gestión de Pro) como “una hoja de ruta clara con metas a corto, mediano y largo plazo, que le permitirán alcanzar los objetivos ambiciosos a los que se comprometió” en esta extensa batalla.

Así lo expresa el documento al que accedió LA NACION, en el que se reitera la idea transversal de la propuesta: convertir a Buenos Aires en una ciudad carbono neutral, resiliente e inclusiva en 2050.

Cómo lo logrará

La estrategia de mitigar los Gases de Efecto Invernadero no es trivial, ni acotada en el tiempo. A partir de 2013 la Ciudad logró quebrar la tendencia creciente de las emisiones y proyectar una disminución constante. Por eso, para 2030, proyecta reducir el 53% y, para 2050, un 84%, respectivamente, y asumir con esta misión un lugar destacado en la región.

En ese marco, para conseguirlo, según detallaron fuentes de la Secretaría de Ambiente porteña, trazaron 24 acciones, o “políticas, programas o proyectos lo suficientemente específicos para ser evaluados cualitativamente”, divididas en cuatro ejes de trabajo:

A. Ciudad innovadora y baja en carbono

Desde el gobierno lo definen como una urbe que “aprende y mira al futuro, adoptan do tecnología y hábitos cada vez más sostenibles”.

1. Edificios nuevos más eficientes: con el nuevo Código de Edificación, que rige desde 2019 y contempla nuevas tecnologías y diseños sostenibles, se busca que las construcciones incorporen estándares para reducir el consumo de energía durante su vida útil e, incluso, logren la autosustentabilidad.

2. Mejoras en las viviendas: es necesario aplicar medidas de uso racional y eficiente de la energía. En base a eso, se incentivará un programa para reacondicionar las viviendas existentes con el fin de disminuir el consumo energético. Además, se migrará del uso de gas natural para calefacción y agua caliente hacia sistemas eléctricos.

3. Eficiencia puertas adentro: implica mejorar y ampliar el sistema de seguimiento para lograr la medición en tiempo real de los consumos de los edificios. Entran en juego: recambio de luminarias, mejoras en la climatización y aprovechamiento de la energía solar térmica.

4. Hacia una energía limpia: habla de una transición hacia fuentes de energía renovables como uno de los caminos centrales para alcanzar una reducción significativa de emisiones.

5. Transporte público bajo en emisiones: por Buenos Aires circulan 9700 colectivos que transportan, en promedio, 4.500.000 de pasajeros por día, y utilizan combustible diésel, que afecta la calidad del aire y aporta ruidos molestos. En ese contexto, se hará una prueba piloto en algunas unidades para migrarlas al uso del biodiésel y a largo plazo poder contar con flotas 100% eléctricas.

6. Logística urbana eficiente: se avanzará en la regulación de espacios y horarios de carga y descarga de los envíos del sector privado de comercio electrónico. Además, se sumarán flotas que utilicen combustibles limpios para reducir las emisiones que afectan la calidad del aire y el ruido ambiental, y se fomentará el uso de bicicletas, motos y triciclos eléctricos.

7. Hacia una economía circular: el plan se centra en fomentar hábitos de consumo sostenible y responsable a partir de recuperar y valorizar una mayor cantidad de materiales reciclables, que promuevan su reinserción en el mercado y formalicen el empleo de las cooperativas de recuperadores urbanos.

8. Más y mejor separación en origen: es indispensable para lograr un buen sistema integral de residuos sólidos urbanos. El objetivo es aumentar la recuperación de los residuos potencialmente reciclables, reutilizables y compostables en los hogares y, como contrapartida, disminuir la cantidad de basura cuyo destino final son los rellenos sanitarios.

9. Tratamiento de residuos: apunta a incorporar e implementar nuevas tecnologías que permitan valorizar las distintas fracciones de residuos y evitar que sean dispuestos en rellenos sanitarios. Para esta gestión inteligente, se incorporarán nuevas plantas de tratamiento de residuos sólidos urbanos.

B. Ciudad cercana

Se busca generar un espacio “policéntrico”, que ponga en primer lugar la calidad de vida y fomenta la proximidad. Retoma el concepto de “ciudades de 15 minutos”, que se afianzó con la pandemia de coronavirus, como una forma de reordenar el espacio para que los vecinos no necesiten trasladarse más allá de eso para resolver cuestiones ligadas a su vida cotidiana.

10. Prioridad peatón: se crearán nuevas áreas peatonales en distintos barrios para favorecer la movilidad sostenible, la recreación y la salud, y reducir así la huella de carbono, además de revalorizar el patrimonio cultural y el paisaje urbano de la zona.

11. Calles de encuentro: consiste en transformar una calle de cada uno de los 48 barrios de la ciudad en espacios peatonales y recreativos bajo la premisa de que los vecinos puedan realizar sus tareas diarias y de esparcimiento en sus propios distritos sin tener que recorrer grandes distancias.

12. Más bicis, menos emisiones: constituye uno de los ejes de gestión del gobierno porteño por los beneficios que trae, en especial, en materia ambiental. La atención se concentrará en extender la red de ciclovías; en integrar distintos puntos estratégicos de la ciudad como centros de trasbordo, entre los que se destacan hospitales, universidades y escuelas; y desarrollar circuitos más protegidos y correctamente señalizados para garantizar la seguridad vial y fomentar su uso.

13. Transporte público eficiente: plantean que es cada vez más necesario disminuir los viajes en autos particulares y priorizar el uso del transporte público, junto con la promoción de medios saludables, como caminar y andar en bicicleta, ambos pilares de la movilidad sostenible. Por eso, uno de los proyectos centrales es el rediseño de los recorridos de los colectivos urbanos en vistas a mejorar el ordenamiento y la circulación del tránsito y, a la vez, reducir los tiempos de viaje.

C. Ciudad preparada

Se centra en que esté adaptada a los cambios, mejore constantemente su capacidad de respuesta y salga fortalecida para enfrentar los nuevos desafíos.

Como protagonista de esta problemática y también de su solución, la naturaleza resurge como una prioridad dentro de la gestión del plan contra el cambio climático, con más espacios verdes, más árboles y más obras para reducir el riesgo de las inundaciones

Como protagonista de esta problemática y también de su solución, la naturaleza resurge como una prioridad dentro de la gestión del plan contra el cambio climático, con más espacios verdes, más árboles y más obras para reducir el riesgo de las inundaciones.

14. Grandes obras para menor riesgo: se relaciona con la construcción y el mantenimiento de obras de infraestructura, que contribuyan con una notable reducción del riesgo de inundaciones, sumado al Sistema de Alerta de Tormentas, para anticipar aquellas zonas de la ciudad que presentarán precipitaciones intensas y preparar las respuestas operativas necesarias.

15. La naturaleza como solución: los impactos del cambio climático exigen adoptar herramientas efectivas e innovadoras, como la puesta en valor e incorporación de nuevas áreas de retención temporal de excedentes hídricos, la readecuación de calles con espacios verdes, y la incorporación de jardines de lluvia con canteros de retención en boulevares.

16. Preparados para las tormentas: se fortalecerá el sistema de monitoreo y alerta hidrometeorológica para poder contar con una evaluación precisa y en tiempo real del estado del sistema pluvial. Además, se reforzará la limpieza en los sumideros, de manera de asegurar la correcta evacuación de agua durante las tormentas.

17. Más y mejores árboles: a nivel climático colaboran con la regulación de la temperatura y aportan superficies absorbentes ante lluvias intensas. En ese sentido, se incrementará en más de 20% la cantidad de árboles en la ciudad (actualmente hay 430.000 ejemplares).

18. Más y mejores espacios verdes: se conciben como una pieza clave para contrarrestar los efectos del cambio climático y fomentar la biodiversidad, favorecer el esparcimiento y la salud de los vecinos.

D. Ciudad inclusiva

Se orienta en garantizar la distribución justa de los beneficios de la acción climática para todos, incluidos los grupos más vulnerables.

19. Integrar los barrios populares a la ciudad: se construirán nuevas viviendas y se reacondicionarán las existentes, se extenderán los servicios públicos, se abrirán calles y accesos al transporte público y a los servicios de emergencia, y se incorporarán espacios verdes con el fin de mejorar la calidad de vida de sus habitantes y disminuir los riesgos climáticos en aquellas zonas.

20. Vecinos más preparados: con los adultos mayores como promotores, habrá talleres de concientización y actuación ante olas de calor y otros eventos climáticos adversos para aumentar la capacidad de respuesta.

21. Red de salud pública: contempla distintas medidas, como el fortalecimiento del Sistema de Atención Médica de Emergencias (SAME), la prevención, el control y la vigilancia de enfermedades transmitidas por mosquitos; y la atención de cuestiones de salud ligadas a la calidad del aire y la contaminación acústica.

22. Buenos aires limpios: con el propósito de mejorar la calidad del aire, se combinarán estrategias de diagnóstico (concentración de contaminantes), adecuación normativa (aumento de las exigencias) y hoja de ruta clara (reducción de aquellos contaminantes).

23. Alimentación sostenible: expandirán las ferias de abastecimiento a todos los barrios de la ciudad para acercar productos más sanos y conectar productores con consumidores, a tono con un modelo de mayor proximidad. Esto promoverá la producción de forma orgánica y local, con una menor huella de carbono.

24. Escuelas verdes: se vincula con fomentar la sustentabilidad a través de la educación y la gestión ambiental en escuelas de nivel inicial, primario y secundario. La propuesta se destina a todos los miembros de la comunidad como potenciales agentes de cambio, capaces de llevar a sus hogares los conocimientos adquiridos sobre cuidado ambiental.

Expectativas

La gestión integral del plan, que descansa en una prioridad del gobierno de Horacio Rodríguez Larreta, cuenta con el acompañamiento de la C40, el grupo de liderazgo climático integrado por 97 ciudades de todo el mundo.

“La situación climática a nivel global requiere de acciones concretas y urgentes. La aceleración de eventos extremos que, a su vez, ponen en riesgo a las poblaciones más vulnerables, nos exigen delinear soluciones creativas, accesibles y con posibilidad de escalar en el tiempo”, planteó Eduardo Macchiavelli, responsable del área. Y enseguida enfatizó: “Queremos ser una ciudad de vanguardia a partir de nuestra política climática y ejemplo para otras ciudades del país y de la región”.

Fuente: La Nación

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