Central Puerto avanza con la construcción de dos sistemas de almacenamiento eléctrico que aportarán 205 MW de potencia y 1.025 MWh de capacidad de almacenamiento al sistema del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Los proyectos forman parte del programa AlmaGBA y buscan fortalecer la respuesta de la red durante los períodos de mayor consumo, especialmente de cara a la temporada estival 2026-2027.
La iniciativa contempla dos instalaciones diferenciadas. El proyecto Nuevo Puerto aportará 150 MW y 750 MWh de almacenamiento, mientras que Central Costanera incorporará otros 55 MW y 275 MWh. Según el cronograma de la compañía, Nuevo Puerto entrará en operación comercial durante diciembre, permitiendo sumar capacidad antes de los momentos más exigentes de demanda eléctrica del verano.
Desde el punto de vista económico, las inversiones alcanzan aproximadamente US190millones.Deesetotal,NuevoPuertodemandacercadeUS150 millones y Central Costanera alrededor de US40millones.Además,laempresainformóqueel81%delCAPEXcorrespondienteaNuevoPuertoyafueejecutado,equivalenteaunosUS106 millones.
Respecto del avance constructivo, Nuevo Puerto registra aproximadamente un 70% de ejecución, mientras que Central Costanera supera el 54%. Una vez completadas las principales obras civiles, las tareas se concentran ahora en el montaje, instalación y conexionado de los equipos electromecánicos necesarios para la puesta en servicio.
Para el desarrollo se utilizarán baterías de litio-ferrofosfato (LFP) fabricadas por CATL, una tecnología que ganó participación a nivel global por su seguridad y estabilidad operativa. El complejo incorporará además 1.080 inversores provistos por Huawei, 23 centros de transformación y más de 120 kilómetros de cableado eléctrico para vincular las instalaciones al sistema.
.

A diferencia de una central térmica convencional, los sistemas BESS no producen energía de manera continua. Su función consiste en almacenar electricidad cuando la demanda es menor y devolverla a la red durante los momentos de mayor requerimiento. Esa capacidad permite responder prácticamente en tiempo real ante eventos puntuales de alta exigencia.
Otro aspecto relevante es la localización de los proyectos dentro del AMBA. Al encontrarse próximos a los principales centros de consumo, las baterías pueden aportar potencia en zonas donde existen limitaciones para transportar energía desde otras regiones. Esa función adquiere especial importancia durante jornadas de temperaturas extremas, cuando el uso intensivo de equipos de climatización lleva a determinados sectores de la red a sus niveles máximos de utilización.
Además de reforzar la confiabilidad del abastecimiento, el almacenamiento abre una nueva línea de negocios dentro del mercado eléctrico argentino. Bajo el esquema adjudicado por AlmaGBA, los ingresos están asociados principalmente a la disponibilidad de potencia mediante contratos de 15 años. El interés despertado por la licitación, que reunió 235 ofertas de 37 compañías para proyectos equivalentes a 8,3 GW, refleja el creciente atractivo que comienza a mostrar el segmento del almacenamiento energético en el país.