China proyecta 774 TWh de demanda de IA con renovables al 2030

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El crecimiento de la inteligencia artificial en China está impulsando un nuevo frente energético: los centros de datos cuadruplicarán su consumo eléctrico hasta alcanzar los 774 TWh en 2030, lo que obligará a expandir la generación renovable y coordinar infraestructura digital con electricidad verde.

El informe Rewiring China’s grid for the AI era, publicado el 25 de agosto por Wood Mackenzie, prevé que los centros de datos representen el 6% del consumo eléctrico nacional en 2030, y hasta el 17% en 2060. La consultora anticipa que las emisiones de carbono de estas instalaciones alcanzarán su máximo hacia 2035, para luego descender gracias a la mayor penetración de energías renovables.

Según Wanting Zhao, analista de energía y renovables de Asia-Pacífico, “los centros de datos se están convirtiendo en una parte cada vez más importante del sistema energético de China”. El crecimiento sostenido de la demanda informática provocada por la IA hará que el acceso a electricidad fiable y competitiva influya cada vez más en la localización de nuevas instalaciones.

El 15.º Plan Quinquenal plantea un desarrollo coordinado entre infraestructura informática y electricidad verde, bajo un modelo que Wood Mackenzie describe como una mayor “sinergia entre computación y energía”. Las políticas recientes impulsan el suministro directo de electricidad renovable a los centros de datos y promueven mayor flexibilidad en las cargas informáticas.

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La geografía de estas instalaciones también está cambiando. Mientras que históricamente se concentraban en grandes ciudades y polos tecnológicos, ahora se observa una transición hacia regiones occidentales con abundante capacidad renovable. Allí podrían instalarse actividades intensivas en electricidad como el entrenamiento de modelos de IA, mientras que las zonas orientales mantendrán servicios sensibles a la latencia, como inferencia financiera.

Wood Mackenzie estima que los ocho hubs nacionales concentrarán más del 70% de la capacidad total de centros de datos, aunque el despliegue renovable podría favorecer nuevas instalaciones en regiones con abundantes recursos energéticos.

La expansión de los centros de datos también puede facilitar la integración de energía solar y eólica. La combinación de baterías, nuevas arquitecturas eléctricas y programación inteligente de cargas permitirá adaptar parte del consumo informático a la disponibilidad de electricidad, convirtiendo a estas instalaciones en recursos flexibles de demanda capaces de absorber excedentes renovables.

Con este escenario, China busca que la computación siga a la electricidad, integrando el crecimiento de la IA con la expansión renovable. El desafío será desarrollar mecanismos comerciales, tecnológicos y regulatorios que permitan coordinar la creciente demanda informática con la transición energética en curso.  

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