Wärtsilä, la compañía global de tecnología se posiciona como un actor fundamental en la transición energética, destacando la flexibilidad de su generación térmica y su incursión en el almacenamiento con baterías.
Conversamos con Gastón Giani, Energy Business Director para la Región Sur, sobre la estrategia de la empresa en Argentina, el futuro de la minería y los nuevos horizontes de los data centers.
¿Qué rol estratégico ocupa Wärtsilä en la transición energética de Argentina?
Wärtsilä, a nivel global y en Argentina, juega un rol crucial. Gracias a la alta flexibilidad de nuestra tecnología, podemos compensar la intermitencia de las energías renovables. Esto significa que podemos arrancar y parar rápidamente, permitiendo una mayor y más estable inserción de la energía eólica y solar en los sistemas eléctricos.
¿Qué ventajas específicas ofrece su modelo de generación flexible frente a otras tecnologías térmicas?
Nuestra principal ventaja es que la flexibilidad no afecta los costos operativos. A diferencia de otras tecnologías, nuestros motores no tienen horas equivalentes de arranques y paradas. Esto permite que los costos operativos de la central se mantengan estables a lo largo del tiempo, sin importar si la planta despacha muchas veces o trabaja en base de carga. Esto asegura un modelo de negocio sustentable para el generador.
En cuanto al almacenamiento, ¿cuáles son sus expectativas sobre proyectos como ALMA GBA y el rol de las baterías?
Creemos que las baterías tienen un papel fundamental, especialmente en el mercado argentino, donde hay déficit de inversión en grandes líneas de transmisión y transporte.
Las baterías pueden ayudar a soportar la demanda en horas pico en puntos particulares. Vemos muy positivo el caso de ALMA GBA, ya que estos proyectos de baterías pueden instalarse en zonas urbanas densas, donde un proyecto térmico sería muy difícil de implementar por el impacto ambiental. Es una solución muy interesante para reforzar subestaciones en grandes ciudades. Wärtsilä tiene esta tecnología y recientemente firmamos un contrato con uno de los participantes de ALMA GBA.
La minería fue otro tema abordado. ¿Cómo se adapta su tecnología a zonas aisladas y condiciones extremas?
Nuestra tecnología es muy adecuada para el desarrollo minero en zonas aisladas sin infraestructura eléctrica. Tenemos modularidad, lo que facilita el transporte de los equipos al sitio. Además, nuestras máquinas aceptan la operación en altura con muy poco derrateo (pérdida de eficiencia), un factor clave en sitios como la Cordillera de los Andes o La Puna.
Otro punto fuerte es que desarrollamos productos “dual fuel” que pueden operar con gas o combustible líquido. Esto es vital en lugares con restricciones de gas, permitiendo que la minera comience operando con diésel o fuel oil y haga la transición a gas una vez que el gasoducto esté disponible.
De cara al futuro, ¿cuáles son los próximos desarrollos o aplicaciones que están explorando para Argentina y la región?
Estamos investigando muy de cerca el desarrollo de proyectos de data centers. Vemos que en Estados Unidos se están desarrollando proyectos de hyperscale que operan off-the-grid (fuera de la red principal) y requieren generación propia.
Creemos que nuestra tecnología tiene atributos muy positivos para este tipo de generación por su modularidad, alta eficiencia y confiabilidad. Estamos trabajando activamente con varios actores de este segmento, ya que esperamos un gran desarrollo de data centers en Argentina, Brasil y otros países de la región en los próximos años.