El Gobierno nacional dio un nuevo paso en el proceso de privatización de ENARSA al autorizar la venta de la participación accionaria que la empresa posee en la Central Termoeléctrica José de San Martín, ubicada en Timbúes, Santa Fe.
La medida fue oficializada mediante el Decreto 1107/2026, que habilita la transferencia del 68,83% del capital social que actualmente controla la compañía estatal. La operación se concretará a través de una licitación pública con alcance nacional e internacional.
El activo involucrado ocupa un lugar relevante dentro del parque generador argentino. La central cuenta con una potencia instalada de 800 MW y forma parte de las obras desarrolladas bajo el esquema del Fondo para Inversiones Necesarias que Permitan Incrementar la Oferta de Energía Eléctrica en el Mercado Eléctrico Mayorista (Foninvemem).
La sociedad Termoeléctrica José de San Martín S.A. fue constituida en diciembre de 2005, mientras que el fideicomiso destinado a financiar y administrar el proyecto comenzó a operar durante 2006 para acompañar la construcción y puesta en marcha de la central.
Un cambio importante en la estructura accionaria se produjo en marzo de 2021, cuando la participación estatal fue transferida a la entonces IEASA, hoy ENARSA. Desde entonces, la empresa pasó a controlar el 68,83% de las acciones de la sociedad.
La decisión se inscribe dentro de la segunda etapa del programa de privatización impulsado por el Gobierno nacional para desprenderse de distintos activos energéticos controlados por la compañía estatal.
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Otro de los activos incluidos en este proceso es la Central Termoeléctrica Manuel Belgrano, ubicada en Campana, cuya participación estatal del 65,01% también fue habilitada para su venta. La situación de la Central Termoeléctrica Guillermo Brown quedará para una instancia posterior.
A partir de la publicación del decreto, el Ministerio de Economía y la Agencia de Transformación de Empresas Públicas deberán avanzar con la reglamentación y organización del proceso licitatorio que permitirá seleccionar al futuro comprador.
La apertura de una licitación internacional amplía el universo potencial de interesados e incorpora a generadoras, fondos de inversión, operadores energéticos y grupos especializados en infraestructura eléctrica.
Para empresas vinculadas a operación y mantenimiento, ingeniería, servicios industriales y gestión de activos energéticos, el proceso podría derivar en nuevas estrategias de inversión y desarrollo sobre una de las centrales térmicas más importantes del sistema.
Aunque la transferencia accionaria todavía no se concretó y no existe una fecha definida para la adjudicación, la autorización oficial marca el inicio formal de la venta de uno de los principales activos energéticos bajo control de ENARSA y constituye uno de los movimientos societarios más relevantes del sector eléctrico argentino durante 2026.