Se abordaron temas como la refinanciación de deudas dispuesta por el Decreto 186/25 que, como adelantó ANSOL, deja afuera a numerosas cooperativas, y el impacto del nuevo marco legal eléctrico nacional, que avanza hacia una mayor desregulación del mercado energético. Mensaje del presidente del INAES y presencia internacional.
El pasado 7 de agosto, en San Martín (Mendoza), la Federación Argentina de Cooperativas de Electricidad y Otros Servicios Públicos (FACE) realizó una Jornada Regional que reunió a representantes de entidades de 14 provincias argentinas para analizar los principales desafíos que enfrenta el sector de distribución eléctrica.
La actividad estuvo encabezada por el presidente de FACE, José “Pipo” Álvarez, quien además es vicepresidente de la Confederación Latinoamericana y Caribeña de Energía, Telecomunicaciones Rurales y Tecnologías de la Información y la Comunicación (CLERTIC).
En este marco, se abordaron temas como la refinanciación de deudas dispuesta por el Decreto 186/25 que, como adelantó ANSOL, deja afuera a numerosas cooperativas, y el impacto del nuevo marco legal eléctrico nacional, que avanza hacia una mayor desregulación del mercado energético.
Entre los puntos centrales del debate, los dirigentes advirtieron sobre el efecto negativo de los congelamientos tarifarios prolongados, que limitan los ingresos de las cooperativas y dificultan el mantenimiento de redes, la modernización tecnológica y la planificación de inversiones.
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Según se informó, señalaron que estas medidas generan una injusticia distributiva, ya que el peso de la insatisfacción social recae sobre el distribuidor, es decir, las cooperativas, que son el eslabón más cercano a la comunidad y el de menor rentabilidad, mientras los costos se reparten con generadores y transportadores. “Las cooperativas no pueden seguir siendo el fusible del sistema eléctrico”, se sostuvo en la mesa técnica.
Asimismo, se debatió sobre el potencial de la generación distribuida, especialmente la solar fotovoltaica, como vía para avanzar hacia la autonomía energética de las cooperativas. La legislación vigente permite generar hasta 12 megavatios, lo que representa una oportunidad para reducir costos, aumentar eficiencia y fortalecer el control comunitario sobre los recursos energéticos.
Otro tema que despertó interés fue el impulso a la instalación de electrolineras —puntos de carga para vehículos eléctricos—, infraestructura clave para el desarrollo de la movilidad eléctrica. Se destacó que este cambio estructural ya es una realidad en otras regiones y que las cooperativas deben integrarse de forma activa a este proceso.
La actividad también contó con la participación, vía videoconferencia, del presidente del Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES), Marcelo Collomb, quien expresó su respaldo al sector cooperativo de servicio eléctrico y destacó el rol estratégico de las cooperativas en la prestación de servicios esenciales, especialmente en el interior del país, en el que no solo son fundamentales, sino que cumplen un rol estratégico para el desarrollo.
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Fuente: Ansol.