En un movimiento estratégico para aliviar las cuentas públicas provinciales, la Secretaría de Energía de la Nación modificó el esquema de regalías hidroeléctricas.
A partir de enero de 2026, las provincias productoras podrán utilizar hasta la mitad de la energía que generan sus represas para pagar sus propias facturas eléctricas mayoristas.

¿Qué cambia concretamente?
Hasta hoy, las provincias que albergan represas hidroeléctricas tenían un tope: solo podían usar el 30% de la energía que les corresponde por regalías para compensar lo que sus distribuidoras le deben a CAMMESA. Con esta nueva resolución, ese límite salta al 50%.
Es, en esencia, un cambio en la forma de pago: en lugar de esperar a cobrar las regalías en pesos (que a veces sufren demoras o licuación inflacionaria), las provincias reciben “energía en especie” para cancelar sus deudas operativas directamente.
¿A quiénes beneficia esta medida?
Este nuevo esquema impacta directamente en el flujo de caja de dos actores principales:
Gobiernos Provinciales con Represas: Especialmente provincias como Neuquén, Río Negro, Chubut, Misiones y Corrientes. Al poder “canjear” más energía por deuda, reducen la necesidad de girar fondos en efectivo a CAMMESA.
Distribuidoras Eléctricas Provinciales (Públicas): Las empresas de energía controladas por los estados provinciales podrán limpiar sus balances de manera más ágil, utilizando el recurso generado en su propio suelo para cubrir sus costos de abastecimiento.
Las claves de la regulación
Vigencia: Comienza con la transacción económica de enero de 2026.
Sin impacto tarifario: Según los informes técnicos del Gobierno, este movimiento contable entre Nación y Provincias no debería trasladarse a un aumento en la boleta del usuario final, ya que no altera el costo medio de generación del sistema.
Marco Legal: La medida se apoya en el histórico artículo 43 de la Ley 15.336, pero bajo una nueva lógica de “normalización tarifaria” que busca que las provincias se vuelvan más responsables de su propio equilibrio financiero.
El análisis de Runrun Eléctrico
La medida representa un “respiro financiero” para los gobernadores en un contexto de recorte de transferencias nacionales. Al elevar el cupo al 50%, la Nación otorga una herramienta de gestión autónoma: cuanta más energía genere la provincia, más capacidad tendrá para bonificar su propio consumo o sanear sus empresas energéticas.