El informe minero de julio difundido por el INDEC volvió a poner al litio en el centro de la escena. La producción de carbonato de litio alcanzó las 9.431,7 toneladas, con un incremento de 15,9% interanual. En el acumulado de los primeros siete meses de 2026, el crecimiento llega al 44,3% frente al mismo período de 2025.
La comparación con el resto de la minería es contundente. El índice general de producción apenas avanzó 3,7% interanual en julio, su menor ritmo desde febrero, mientras que sectores como el oro, la plata y los materiales de construcción mostraron señales de enfriamiento.
El litio se consolidó como el componente principal dentro de la categoría de minerales para productos químicos, que registró un crecimiento de 9,8% interanual en julio y de 46,9% acumulado. En ese mismo grupo, el carbonato de litio mostró una suba de 10,8% interanual y de 49,7% acumulado.
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Otros minerales tuvieron desempeños dispares. Los minerales de boro cayeron 8,3% interanual, aunque acumulan una mejora de 24,6% en el año. La calcita y el carbonato de calcio subieron 5,6% interanual y 1,9% acumulado, mientras que la extracción de sal se disparó con un 78,9% interanual, aunque con menor peso relativo que el litio.
El segmento de minerales no metalíferos y rocas de aplicación fue el de mejor desempeño en el informe de julio: creció 19,7% interanual y acumula 33,7% en el año. Dentro de este grupo, el litio siguió siendo el componente de mayor peso, reafirmando su rol estratégico en la transición energética.
La conclusión es clara: el litio se mantiene como el motor que resiste la desaceleración minera, sosteniendo el dinamismo del sector en un contexto de enfriamiento general. Su desempeño reafirma la posición de Argentina como actor clave en la producción de minerales críticos.