Posco Argentina inaugurará el próximo 6 de octubre la Planta II del proyecto Sal de Oro, una instalación destinada a producir carbonato de litio en el Salar del Hombre Muerto, ubicado entre Salta y Catamarca. La puesta en marcha representa uno de los avances industriales más importantes del sector minero argentino durante 2026.
La nueva unidad productiva incorporará una capacidad de 23.000 toneladas anuales de carbonato de litio equivalente (LCE), ampliando el esquema industrial que la compañía ya opera en General Güemes, donde produce hidróxido de litio.
Con esta incorporación, la capacidad conjunta de ambas plantas alcanzará aproximadamente 48.000 toneladas anuales entre carbonato e hidróxido de litio, consolidando la presencia de la empresa surcoreana dentro de la industria local.
El acto inaugural se desarrollará simultáneamente en la Puna, la ciudad de Salta y San Fernando del Valle de Catamarca, con participación de autoridades nacionales y provinciales, representantes institucionales, comunidades y empresas vinculadas al proyecto.
Uno de los anuncios previstos para la jornada será la firma de un convenio con el Gobierno nacional orientado a impulsar una nueva etapa de crecimiento. La compañía anticipó su intención de expandir la producción total hasta alcanzar las 100.000 toneladas anuales de litio, aunque todavía no difundió plazos ni inversiones específicas para ese objetivo.
La magnitud del desarrollo también se refleja en los recursos comprometidos hasta el momento. El proyecto Sal de Oro acumula inversiones superiores a los US$ 2.000 millones a través de las distintas fases de construcción y desarrollo industrial.
Dentro de ese proceso, la Fase 2 ingresó al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) con una inversión garantizada de US$ 547 millones y un CAPEX estimado en US$ 633 millones, accediendo a los beneficios de estabilidad previstos por el programa.
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La evolución exportadora muestra además el crecimiento operativo alcanzado por la empresa. Durante septiembre de 2026, Posco informó exportaciones por 8.526 toneladas valuadas en US$ 138 millones, reflejando la creciente participación del complejo en los mercados internacionales.
En paralelo, el proyecto generó un fuerte efecto sobre el empleo y la cadena de suministros. Según datos de la compañía, más de 5.000 puestos de trabajo fueron creados en las distintas etapas de desarrollo y actualmente participan más de 270 proveedores locales de Salta y de otras provincias.
La historia industrial de Sal de Oro comenzó tras la adquisición de las propiedades mineras en 2018. A partir de entonces se sucedieron etapas de exploración, plantas piloto, construcción industrial y expansión productiva que desembocan ahora en la inauguración de la planta de carbonato.
Aunque la ampliación hacia 100.000 toneladas anuales todavía no tiene cronograma definido, la entrada en operación de esta nueva instalación fortalece la posición de Argentina dentro de la industria global del litio y consolida uno de los proyectos industriales más relevantes asociados a la transición energética y a la exportación de minerales estratégicos.