Los grandes promotores involucran a nivel local para conocer las necesidades del territorio donde quieren invertir.
La inversión en energías renovables se está alejando de la generación y se empieza a centrar ya en elementos como el almacenamiento o el acceso a las fuentes para ganar en competitividad y así poder atraer más industria hacia España. Esta es una de las conclusiones a las que se llegó en la cuarta mesa de debate del X Foro de Energía, celebrado este miércoles por elEconomista.es.
Asimismo, otro de los temas que trataron los seis ponentes de referencia en el sector, es la implicación de las grandes promotoras de proyectos de renovables en el territorio donde se quiere fijar o invertir, informando y haciendo partícipe a los agentes sociales de la zona de tal manera que conozcan las implicaciones y beneficios que esos proyectos van a tener en el corto, medio y largo plazo para el desarrollo del lugar donde van a operar.
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En el tema de la competitividad y las nuevas inversiones, Javier Martínez, CEO de Prosolia Energy, aseguró que del lado de la generación de energías renovables en España “el grueso trabajo ya se ha hecho y a día de hoy las señales del mercado son claras y la inversión en generación propiamente dicha se están ralentizando”, con tal motivo vaticinó que todo se va a ir ahora a “poder atraer una mayor demanda y entonces flexibilizar la red y conseguir que esas industrias puedan llegar aquí en un plazo que sea mucho más razonable de lo que estamos viendo hoy”. Por otro lado, también mencionó “del almacenamiento de las baterías”.
En este sentido, Rodrigo Álvarez, director de Desarrollo de Negocio de Statkraft, aseguró que España tiene “sobre el papel una oportunidad muy grande de aumentar en su competitividad gracias al desarrollo de energías renovables por el recurso que tenemos la superficie, el desarrollo de la red, etc.” Aunque aclaró que “la oportunidad es no solo desarrollar más renovables, sino también atraer nuevas inversiones y nueva industria”. Es decir, aumentar la competitividad “con la reindustrialización de España y jugar un papel importante en Europa”.
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Pero el experto recalcó que “hay barreras” que no están permitiendo que esto suceda con toda la celeridad que se esperaba.
Todos los ponentes coincidieron en que, para que esto sea una realidad, la financiación es una palanca clave y ahondaron en la necesidad de agilizar la ejecución de fondos públicos para que los proyectos sean una realidad. Javier Prados, director de CIP en España, aseguró que ahora mismo hay una “oportunidad de oro” en la financiación, pero denunció ciertos “frenos” en la ejecución de los fondos, lo que está ralentizando también el aumento de la demanda eléctrica. “Creo que tenemos necesidad de mucha más agilidad, preparación técnica y en definitiva mayores recursos para que en la ejecución de todo este plan de financiación no fallemos en la parte de la ejecución más técnica por parte de la Administración”.
Seguridad jurídica
Asimismo, María Couto, CEO de Xeal, aseguró que es necesaria también la seguridad jurídica en cuanto a lo que se refiere a las inversiones. “Coincido en que los fondos tienen que ser una palanca para focalizar en aquello en lo que queramos invertir, pero creo que es básico para todos los promotores y tanto para la parte de generación como para la parte de demanda, tener esa la seguridad jurídica, es decir, la visión de que los proyectos que se van a amortizar en muchísimos años y sepamos, con esa seguridad jurídica, cómo van a ser retribuidos estos proyectos para poder hacer los cálculos necesarios e invertir”.
En este punto, y continuando con la financiación de los proyectos, Aránzazu Martín, directora de desarrollo de negocio de Veolia España, aseguró que “tenemos hoy la suerte de tener muchísimos fondos”, pero recordó que del Plan de Transformación, Recuperación y Resiliencia “lo que se ha ejecutado a día de hoy llega al 40%, entonces de ahí la dificultad no solamente en solicitar esa financiación” sino que “hay un componente administrativo que hay que reflexionar sobre cómo traccionar esos fondos, sobre todo a nivel público”.
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En lo que se refiere a la competitividad industrial, la experta reiteró que hay que aprovechar esta oportunidad, precisamente, de apoyo financiero por parte de los fondos públicos para “relanzar” el sector industrial. “Creo que es el momento”, subrayó en su intervención ante la mesa.
Por su parte, y ahondando todavía más en el tema de la competitividad, Alejandro García Gómez, director de Desarrollo de Negocio Corporativo y Relaciones Institucionales de VINCI Energies Spain, aseguró que “para toda la inclusión de los sistemas de almacenamiento y la hibridación con las plantas ayuda mucho los sistemas PPC, que son los cerebros de las plantas que optimizan la entrada y salida de la energía con sus precios correspondientes”. El experto también habló de la energía nuclear como elemento de búsqueda de eficiencia y competitividad: “Estamos muy involucrados en el mantenimiento de la instrumentación de tres centrales. Ahora mismo, tenemos una visibilidad de uno de los grupos de Almaraz hasta el año 2028 o Trillo hasta mediados de ese año… Todos peleando porque se haga una autorización hasta el año 2030, con el componente político que hay detrás de ello. Pero, sobre todo, queremos tener una claridad sobre la moratoria o no nuclear, que yo creo que contribuye a la competitividad del sector industrial”, apuntó.
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Íñigo Bertrand, CEO de Edison Next España, habló del Sistema de Certificado de Ahorro Energético (CAE) como un elemento “imprescindible” para el desarrollo de la competitividad. “Ha tenido un impacto enorme en todo tipo de sectores, tanto industriales como el sector público y el terciario”, apuntó el ejecutivo en su intervención.
“Es muy probable que el consumo de energía per cápita o por unidad de PIB en España se reduzca. La financiación está accesible y esto se traslada a la competitividad industrial de forma clarísima”, reiteró Bertrand.
Implicar al entorno
Otro de los temas centrales que se abordaron en la mesa de ayer, fue la necesidad de comunicar el impacto de los proyectos en el territorio donde se van a implantar, con el objetivo de que los habitantes de la zona conozcan el dinamismo y el impacto económico y social que va a generar en el territorio.
María Couto explicaba que en el mundo anglosajón existe un concepto denominado “licencia social” que tomó mucha relevancia a la hora de llevar a cabo proyectos de gran magnitud que pueden impactar en la zona donde se instalan. “Este concepto tenemos que traerlo a nuestro ámbito”, aseveró la experta.
En este sentido, Couto reiteró que los actores sociales son “parte del número de actores al que hay que prestar atención” a la hora de proyectar una planta renovable.
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“Creo que los promotores de proyectos hasta ahora estábamos muy centrados en todo lo que era el permitting, la tramitación, cumplir con la regulación y demás, y nos hemos olvidado que hay una parte que son los actores sociales que no tienen ninguna regulación per se, ni es una ley a la que cumplir, pero que tienen mucho que decir y que dicen, y que yo creo que tenemos que empezar a ver que esos actores son parte del número de actores al que el promotor tiene que prestar atención y tiene que atender”.
Javier Prados, a tenor de este tema, aseguró que “en España se han hecho muchos avances muy significativos y, sobre todo, importantes para ser capaces de integrar al territorio dentro de los proyectos”. Aún así, el experto reiteró que esto todavía sigue siendo “una asignatura pendiente” porque en el pasado “los mismos desarrolladores y promotores no supimos quizás ver la importancia que esto tenía”. Aunque recalcó que en los últimos años “ha habido una mejora sustancial” en este aspecto.
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En este aspecto de esto, Javier Martínez explicó que “creo que muchos proyectos históricamente en España se están desarrollando con una visión, hasta cierto punto, de la especulación”. Pero en los últimos años “se ha hecho un gran avance, pero también porque se están construyendo los proyectos con actores que tienen esa perspectiva de producir la energía y de estar a largo plazo. Eso quiere decir que de alguna manera te tienes que entender con la sociedad, con el entorno y con el ambiente y siempre va a ser mucho más fácil poder explicar un proyecto de largo plazo al entorno”, puntualizó.
Al respecto de la transmisión de los proyectos a la comunidad, Íñigo Bertrand, dijo una palabra clave: “Pedagogía”. El ejecutivo aseguró que “tenemos que ser capaces de transmitir bien, cuando los proyectos se explican bien, a cualquier zona o con cualquier interlocutor, tanto administración pública como agentes sociales, se entienden y se apoyan”.
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Fuente: El Economista