Luis Lacalle Pou prioriza a la energía verde en su gestión en Uruguay con iniciativas innovadoras como convertir residuos en combustible para aviones. Ya hace 10 años que Uruguay viene siendo pionero en el área de la energía verde, y hoy podemos ver los resultados.

El país ha conseguido transformar completamente su economía energética. En la actualidad, cerca del 98% de la energía uruguaya procede de fuentes renovables.

La transición a fuentes sostenibles de energía permite un suministro de electricidad casi estable en todo Uruguay. Hoy, el país depende mucho menos de las importaciones de combustibles fósiles del extranjero.

Los objetivos de Uruguay en esta materia son: reducir las emisiones de CO2, lograr la independencia energética y producir suficiente energía verde para exportar a otros países.

El semanario Búsqueda publicó hoy (14/10) que el gobierno de Luis Lacalle Pou junto con las intendencias estudian una propuesta privada para convertir residuos domiciliarios en combustible de aviones. La propuesta implicaría usar la basura de Montevideo y Canelones para luego exportar el bioetanol a USA. El proyecto va en línea con el objetivo del Ministerio de Ambiente de buscar alternativas para la valorización de los residuos.

Iniciativas como estas son relevantes porque la industria aeronáutica, vinculada a la fabricación y el uso de aviones, helicópteros, misiles y cohetes, es una de las principales emisoras de dióxido de carbono (CO2) a escala global. El producto final sería destinado a abastecer aviones comerciales y no causaría emisiones de CO2 siendo energía verde.

El gobierno de Luis Lacalle Pou lanzó oficialmente hace unos días una propuesta para producir hidrógeno offshore mediante electricidad generada por la instalación de parques eólicos en el mar, que sería luego vendido a Europa. “Hay toda una oportunidad para Uruguay con respecto al hidrógeno verde. Es una tecnología conocida, que tiene un comportamiento similar al de los combustibles tradicionales pero que no genera emisiones ni en la producción ni en el uso.

“Es la energía del futuro y puede posicionar a Uruguay como parte de la solución al cambio climático”, destacó el Ministro de Ambiente, Adrián Peña. Luego del anuncio del Consejo de Derechos Humanos de la ONU de la semana pasada donde se aprobó una resolución que reconoce que vivir en un medio ambiente sin riesgos, limpio, como a la salud o incluso a la vida. Más de cuarenta países, entre ellos Chile, Ecuador, Uruguay y España se presentaron como co-patrocinadores de la resolución.

Uruguay impulsará préstamos multilaterales más baratos para países que implementen políticas ambientales sólidas. Así lo dijo la ministra de Economía y Finanzas, Azucena Arbeleche, mientras el país se prepara para asumir el control de un comité clave en el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. Esto se aplicaría no solo a los bonos emitidos en los mercados de capital, sino que podría incluir préstamos desembolsados por agencias multilaterales.

La ministra también deslizó la información de que Uruguay está trabajando en su propio bono verde que le permitiría pedir dinero prestado para gastos generales en lugar de destinar fondos a programas ambientales o sociales específicos como ha sido el caso de los bonos verdes soberanos vendidos por otros países.

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