Córdoba podría convertirse en uno de los primeros polos argentinos de producción de e-combustibles gracias a un proyecto que integra bioeconomía, energías renovables e hidrógeno verde. Villa María New Energy inició su etapa de análisis de factibilidad con el objetivo de transformar el CO₂ biogénico generado por las plantas de bioetanol en e-metanol destinado a mercados internacionales.
Una de las principales ventajas competitivas de la iniciativa surge de la propia estructura productiva cordobesa. Las biorrefinerías de maíz generan grandes volúmenes de dióxido de carbono de alta pureza durante la fermentación del bioetanol y ese flujo, que hoy tiene usos industriales limitados, podría convertirse en insumo para una nueva cadena de valor vinculada a combustibles de baja huella de carbono.
Detrás del estudio participan eab New Energy GmbH, desarrolladora alemana especializada en energías renovables; SEG Ingeniería, empresa uruguaya con experiencia en infraestructura energética; y GIZ, la agencia alemana de cooperación internacional, a través del programa H2Uppp orientado al desarrollo de mercados asociados al hidrógeno verde.
Desde el punto de vista tecnológico, el esquema prevé producir hidrógeno renovable mediante electrólisis del agua utilizando electricidad de origen eólico y solar. Posteriormente, ese hidrógeno se combinaría con CO₂ biogénico capturado para sintetizar e-metanol, un combustible líquido que gana protagonismo en actividades con mayores desafíos de descarbonización, como el transporte marítimo, la industria química y los combustibles sostenibles para aviación.
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Entre los componentes más relevantes figura la instalación de un electrolizador de 200 MW de potencia. De acuerdo con las estimaciones preliminares, esa infraestructura permitiría generar alrededor de 20.000 toneladas anuales de hidrógeno verde, volumen suficiente para alcanzar una producción cercana a 110.000 toneladas por año de metanol verde.
La elección de Villa María responde a la cercanía con las principales plantas de bioetanol de maíz del país. Esa disponibilidad de CO₂ biogénico concentrado resuelve uno de los mayores desafíos que enfrentan proyectos similares en otras regiones, donde la captura de carbono suele requerir tecnologías más complejas y costos significativamente superiores.
Durante esta fase de evaluación se analizarán variables clave para determinar la viabilidad del emprendimiento, entre ellas el suministro de agua para electrólisis, la disponibilidad de energía renovable, la logística de exportación y la existencia de contratos de venta de largo plazo para abastecer mercados internacionales.
Más allá de que aún se encuentra en etapa de prefactibilidad, Villa María New Energy representa una de las propuestas más innovadoras surgidas de la convergencia entre agroindustria y transición energética. Si los estudios avanzan favorablemente, Córdoba podría albergar la primera planta argentina de e-metanol y posicionarse dentro de la creciente cadena global de e-fuels, agregando valor al CO₂ generado por la producción de bioetanol y abriendo una nueva oportunidad exportadora para el sector bioeconómico nacional.